NO IMPORTA EL TIEMPO
Los años pueden pasar, pero seguiremos extrañando a quienes ya no están con nosotros . No importa cuánto tiempo pase, hay personas a quienes vamos a extrañar toda la vida, a quienes vamos a recordar siempre porque son irreemplazables. Cuando perdemos a alguien, es como si nos faltara una pieza que constantemente hace notar su ausencia. Los recuerdos, cual boomerangs, regresan y nos golpean en donde más nos duele... No obstante, eso está bien. A veces es necesario que las viejas heridas molesten, todo con el fin de recordarnos la realidad de cosas muy nuestras, aquellos detalles que nos hacen únicos y que, por más que lo intentemos, no podemos ocultar o negar. Eso es precisamente lo que nos indica que vivimos, ya que todos reconocemos que no estamos completos porque se nota la falta de una pieza en nuestro propio rompecabezas que no permite completarlo. Esa pieza puede ser un progenitor, el/la cónyuge, un hijo/a, un hermano/a, un abuelo/a... Hay días en que, por la misma rutina de vida,...