NUEVOS HORIZONTES EN CAMINO FIRME
El dolor de lo inesperado... Nos detenemos cuando algo interrumpe nuestro recorrido. Siete meses han transcurrido ya desde la partida terrenal de Yuvia y es posible que alguno me cuestione "¿Todavía lamentándote por su ausencia?" . Quien piense así no sabe aún lo que es perder a un ser muy querido. Cuando le toque (porque ese día llegará, quiéralo o no ), su perspectiva cambiará. Las situaciones de antaño no quedan atrás del todo, pues ciertamente de ellas aprendimos mucho; es lo que se llama "experiencia" . Son la base de nuestras actuaciones del momento y de muchas de nuestras acciones a futuro. No obstante, esas mismas vivencias pueden llegar a tornarse completamente inútiles cuando algo realmente impactante sacude e incluso resquebraja nuestros cimientos. El resultado es un desorden y una desesperación inenarrables. Es lo que ocurre cuando perdemos a un ser querido: nuestra vida cotidiana se desorienta, se desordena y eso nos pone en extremo mal, nos desespera...